
La introducción de un método innovador para medir la altura de objetos en Cataluña se ha convertido en un acontecimiento relevante para quienes siguen los cambios en el entorno urbano y natural de la región. Gracias a las nuevas tecnologías, ahora es posible monitorizar con precisión cómo evolucionan los bosques y los edificios, lo que permite tomar decisiones más fundamentadas en el ámbito ecológico y urbanístico. Según destaca El Pais, los resultados de las investigaciones ya han influido en la comprensión de la dinámica de crecimiento de los árboles y el desarrollo de las zonas urbanas.
La herramienta «LidarTeam», desarrollada por investigadores de UAB y CREAF, permite obtener modelos digitales de altura con una resolución de hasta dos metros. Esto hace posible analizar no solo objetos individuales, sino también grandes extensiones de terreno, identificando tendencias y anomalías en el desarrollo vertical. Este enfoque resulta especialmente útil en Cataluña, donde el paisaje es muy fragmentado y la densidad urbana, junto con la variedad de masas forestales, exige datos precisos para el seguimiento de los cambios.
Récords de altura
Gracias a la nueva metodología, los científicos han determinado que el árbol más alto de Cataluña es un plátano de sombra (Platanus sp.) en el parque Devesa de Girona, que alcanza los 54,55 metros de altura. Esto equivale aproximadamente a un edificio residencial de dieciocho plantas. En el ranking de los árboles más altos también destacan ejemplares de Val d’Aran y Pla de l’Estany, donde la media de altura es de 13 y 12 metros respectivamente. Entre las especies de rápido crecimiento sobresalen los abetos (Abies alba) y las hayas (Fagus sylvatica), que cada año aumentan 27 y 24 centímetros respectivamente.
En los distritos urbanos de Barcelona, los valores medios máximos de altura de edificios se observan en Eixample y Sant Antoni, donde alcanzan entre 22 y 23 metros. Sin embargo, destacan zonas como Gòtic, Raval y Sant Pere, con una altura media de edificaciones de 19 a 20 metros. Ocho distritos de Barcelona cuentan con edificios que superan los 100 metros, incluyendo estructuras emblemáticas como la Torre de Collserola, Hotel Arts y la Sagrada Familia.
Tecnología y datos
El método se basa en el uso de datos obtenidos mediante escaneo láser (LIDAR) desde aviones del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya. Esto permite recolectar miles de millones de puntos en decenas de miles de kilómetros cuadrados, algo que antes era casi imposible para los sistemas de análisis de información geográfica. Una característica clave es la integración de estos datos con otras fuentes, como imágenes satelitales y fotografía aérea infrarroja, lo que garantiza una alta precisión y minimiza errores causados por interferencias externas.
Para validar la eficacia del método, se crearon tres modelos digitales de elevación: dos para toda Cataluña y uno para el área metropolitana de Barcelona. En total se analizaron 65.000 kilómetros cuadrados, procesando datos de más de 5.000 edificios y 4.000 áreas forestales. Este volumen de información permite no solo registrar valores actuales, sino también seguir la evolución de los cambios a lo largo del tiempo.
Importancia práctica
Los datos obtenidos abren nuevas posibilidades para evaluar la velocidad de crecimiento vertical de los bosques, analizar el impacto de los incendios y los cambios en el uso del suelo. Además, la metodología ayuda a rastrear cómo varía el volumen de madera en los bosques y cómo esto se refleja en la biodiversidad. Todos los resultados están disponibles gratuitamente a través del software libre MiraMon, que ya utilizan más de 200 mil especialistas en 41 países. El sistema incluye una función de retroalimentación que permite a los usuarios informar sobre errores y precisar los datos.
Es interesante que estas herramientas digitales sean cada vez más solicitadas no solo en Cataluña, sino también en otras regiones de España. Por ejemplo, el reciente lanzamiento del archivo online de la Constitución de 1812, del que informó russpain.com, también ha sido un paso importante en la digitalización de datos históricos y territoriales — detalles sobre el lanzamiento de este archivo único.
En los últimos años, España ha experimentado un creciente interés por las tecnologías digitales dedicadas al monitoreo de cambios naturales y urbanos. La implementación de sistemas LIDAR y plataformas geoinformáticas abiertas no solo permite identificar récords de altitud, sino también analizar el impacto del cambio climático, la urbanización y los incendios forestales. Estos proyectos se convierten en base para la toma de decisiones en ámbitos como la ecología, el urbanismo y la preservación del patrimonio natural. Otras regiones del país también impulsan iniciativas para crear modelos digitales de sus territorios, lo que favorece una planificación y gestión de recursos más precisa.












