
En pleno corazón del País Vasco, entre colinas y carreteras sinuosas del valle de Arratia, se esconde un lugar que desde hace años es leyenda entre quienes no conciben su vida sin la música electrónica. NON es un club que, desde hace tres décadas, no solo mantiene su reputación, sino que marca la pauta de la vida nocturna en la región. Aquí no hay visitantes ocasionales: se viene por una atmósfera inigualable y por una experiencia que no se puede repetir en ningún otro sitio.
NON no es solo una pista de baile. Es un complejo donde cada rincón está pensado al detalle. Hace tiempo que el club superó los límites clásicos: dispone de una amplia terraza climatizada, zona de barbacoa y una chupitería de autor donde puedes probar combinaciones de sabores realmente inesperadas. Todo esto es parte de esa identidad única que reconocen incluso quienes solo han estado una vez.
Historia y transformación
Abierto en 1996 con el nombre de Non Stop, el club de Lemoa (Bizkaia) se convirtió rápidamente en punto de referencia para los amantes de la movida dance europea. Mientras otros locales desaparecían del mapa tras el declive de la Ruta del Bakalao, NON no solo resistió, sino que supo reinventarse. Al principio sonaba eurodance, luego progressive y más adelante llegaron las fiestas temáticas, como el mítico ‘Euro Trance’ celebrado en la feria de Bilbao.
NON siempre fue un paso adelante: espectáculos de luces únicos, pantallas LED gigantes, performances irreverentes y apuestas arriesgadas en la programación. El club nunca temió cambiar, pero jamás perdió su autenticidad. Eso le permitió superar el relevo generacional y seguir siendo relevante incluso tres décadas después.
El NON actual
Hoy NON no es solo un lugar para bailar. Aquí puedes relajarte en una terraza cálida, tomar un aperitivo al aire libre y luego volver a la pista de baile, donde suenan todos los estilos: desde bumping hasta progressive. La chupitería Xpansion tiene su propia historia: siempre hay ambiente, diversión y sorpresas. El club no teme mezclar estilos y formatos, invitando tanto a veteranos como a jóvenes artistas a compartir escenario.
NON también es un espacio donde se aprecian los detalles. En cada elemento, desde la decoración hasta el menú, se nota el deseo de sorprender. Aquí organizan conciertos en medio de las fiestas nocturnas, lanzan campañas publicitarias creativas en la TV, y la mascota del club, un simpático personaje llamado NONY, se ha ganado el cariño del público.
Ubicación y ambiente
El club se encuentra en Bolunburu Auzoa, 19B, a solo 15 minutos de Bilbao por la carretera BI-635. NON abre de 23:00 a 07:00, el horario en el que realmente cobra vida. Al entrar a la sala, te das cuenta enseguida: aquí no solo se baila, aquí se vive la música. El ambiente combina nostalgia con ideas frescas, haciendo que cada uno se sienta parte de una gran historia.
NON es un lugar donde se encuentran generaciones. Los veteranos vienen en busca de recuerdos y la juventud por nuevas experiencias. El club no teme experimentar, pero siempre es fiel a su esencia. No hay cabida para la casualidad: cada detalle forma parte de un concepto pensado para ofrecer una experiencia única a cada visitante.
Por qué todos vuelven aquí
En una era en la que la cultura de club se vuelve cada vez más efímera, NON demuestra que la autenticidad y la pasión por lo que se hace nunca pasan de moda. Aquí no siguen las tendencias, las crean. NON no es solo un club, es un universo donde uno quiere quedarse por más tiempo. Para quienes buscan algo más que bailar hasta el amanecer, este lugar hace tiempo que se ha convertido en un verdadero hogar.












