
En febrero, los madrileños tuvieron una oportunidad poco común de visitar por dentro una infraestructura estratégica normalmente inaccesible. El embalse de El Atazar, el mayor de la región, abrió sus puertas a visitas gratuitas por primera vez en muchos años. Esta iniciativa está directamente relacionada con el alto nivel de agua, que actualmente supera la media, y con el aniversario de la empresa que gestiona el sistema de abastecimiento de agua de la capital.
La apertura del embalse generó un gran interés. Todas las entradas gratuitas se agotaron en cuestión de horas. Para muchos, fue la ocasión perfecta para descubrir cómo funciona el sistema del que depende la vida de millones de personas. Las autoridades subrayan que estas actividades permiten comprender la complejidad y la importancia de la infraestructura que suministra agua a la ciudad.
Visitas guiadas y restricciones
Durante la iniciativa se ofrecieron 240 plazas para recorridos por el interior de la presa. Solo pudieron acceder personas mayores de 14 años. Cada visita duró unos 45 minutos y se realizó bajo la supervisión de especialistas, quienes explicaron el funcionamiento del sistema y su papel en el abastecimiento hídrico de la región.
Durante dos días se organizaron tres recorridos matutinos, cada uno para 40 personas. Para los primeros grupos se dispuso de traslado en autobús desde el centro de Madrid. Era obligatorio inscribirse con antelación y todas las plazas se asignaron por orden de registro. El gran interés no solo se debe a la excepcionalidad del evento, sino también al creciente debate sobre el agua en el contexto del cambio climático.
Detalles técnicos
La presa de El Atazar, construida a principios de la década de 1970, puede albergar casi la mitad de toda el agua almacenada en el sistema de la región. Actualmente, el nivel del embalse supera el 79 por ciento de su capacidad máxima, lo que está considerablemente por encima de los registros del año pasado y de la media de los últimos diez años.
La estructura destaca por su diseño singular: un doble arco curvado de más de 120 metros de altura y casi 500 metros de longitud. En su interior hay ocho kilómetros de galerías técnicas donde se realiza un monitoreo continuo del estado de la presa. Gracias a estas tecnologías, la instalación es considerada una de las más seguras del país.
Importancia para la región
El Atazar desempeña un papel clave en el suministro de agua no solo a Madrid, sino también a otros municipios de la comunidad. Su funcionamiento estable garantiza que incluso en años de sequía los habitantes no sufran interrupciones. La apertura de la instalación al público forma parte de una estrategia para aumentar la transparencia e informar a la ciudadanía sobre el funcionamiento del sistema de abastecimiento de agua.
Los organizadores señalan que este tipo de iniciativas fomenta una actitud responsable hacia el agua. Quienes han visto la magnitud y complejidad de la obra empiezan a valorar de otra forma el uso de los recursos. Esto adquiere especial relevancia en un contexto en que el cambio climático convierte las reservas hídricas en un bien cada vez más valioso.
Contexto y eventos relacionados
En los últimos años, en España se celebran cada vez más jornadas de puertas abiertas en infraestructuras estratégicas. Por ejemplo, en Cataluña y Andalucía los habitantes también han tenido la oportunidad de visitar grandes instalaciones hidráulicas. Este tipo de actividades suele despertar un gran interés y pronto agotan las plazas disponibles. En 2025, una iniciativa similar tuvo lugar en una presa de Valencia, con entradas que se agotaron en cuestión de horas. Estos eventos no solo tienen un carácter educativo, sino que también subrayan la importancia de cuidar el agua frente a los desafíos del cambio climático.












