
En Andalucía, la situación de la atención a personas dependientes ha alcanzado un punto crítico. En 2025, fallecieron aquí 6.784 personas sin haber recibido ni una valoración ni el apoyo necesario. De ellas, 5.486 ni siquiera obtuvieron el reconocimiento oficial de su grado de dependencia, y 1.298 tenían derecho a asistencia, pero nunca la recibieron. Esto representa casi una quinta parte de todos los casos similares en España y mil más que el año anterior.
El tiempo medio de espera en la región es de 512 días—casi un año y medio. Son 166 días más que la media nacional y triplica el máximo permitido por ley. Estas cifras evidencian una crisis profunda en el sistema de apoyo a las personas dependientes en Andalucía.
Crecimiento de la demanda
La población mayor en Andalucía sigue aumentando. En un año, el número de personas mayores de 65 años creció en 45.173, lo que supone un incremento de casi el 3%. Esto implica no solo un aumento en las solicitudes de ayuda, sino también en el número de personas con movilidad reducida y enfermedades crónicas.
El sistema simplemente no puede hacer frente al volumen de solicitudes. Según expertos, sin una mayor financiación y el incremento de personal, solo será posible gestionar las nuevas peticiones, pero no reducir las listas de espera ya existentes. Mientras tanto, la demanda sigue aumentando y los recursos no crecen.
Historias personales
La situación se vuelve especialmente crítica cuando afecta a personas concretas. Por ejemplo, la madre de Lucas Barrero, que padecía una enfermedad rara y tenía un grado tres de dependencia, esperó ayuda durante un año tras presentar su solicitud en 2020. Cuando en 2023 la familia pidió que se revisaran las condiciones, nunca recibieron respuesta: la mujer falleció en febrero de 2025 sin haber recibido apoyo.
Las autoridades regionales intentaron reformar el sistema para agilizar la tramitación de solicitudes. Sin embargo, en la práctica, los cambios solo empeoraron la situación para muchas familias, que se enfrentan a trabas burocráticas y falta de respuesta.
Dimensiones del problema
Andalucía encabeza el país en número de solicitudes de ayuda presentadas: 446.477 de los 2,3 millones registrados a nivel nacional. La cobertura es del 92,5%, pero detrás de estos datos hay decenas de miles de personas que no han recibido apoyo. Más de 25.000 tienen derecho oficialmente a la ayuda, pero no la han recibido, y más de 41.000 están en lista de espera —la cifra más alta tras Cataluña.
El tiempo de espera aquí es el más largo del país. La cifra de fallecimientos en lista de espera también es récord, solo por detrás de Cataluña. Preocupa especialmente que la mayoría ni siquiera fueron evaluados, lo que refleja un grave fallo desde la primera fase del proceso.
Un callejón sin salida financiero
Expertos advierten que, sin un aumento urgente de la financiación, la región no podrá acercarse al plazo legal de tramitación de solicitudes —180 días—. Para 2026, el presupuesto destinado al apoyo de personas dependientes es de 2.610 millones de euros, lo que representa poco más del 5% del presupuesto regional. Sin embargo, parte de estos fondos se destina a otros fines y, en ocho años, la inversión real en el sistema de apoyo ha pasado solo del 0,78% al 1,13% del PIB.
Las organizaciones sociales exigen aumentar la financiación hasta el 2% del PIB y poner en marcha un programa especial de apoyo hasta 2029. Consideran que solo así se podrá proteger a las personas mayores y reducir el número de tragedias en las que las personas fallecen esperando la ayuda.











