
En Madrid estalló un nuevo conflicto entre las autoridades municipales y las trabajadoras de las guarderías públicas. Durante una sesión en Cibeles, en la que se debatían las condiciones laborales, varias decenas de empleadas fueron desalojadas del recinto tras manifestar en voz alta su descontento con las acciones del Ayuntamiento. La huelga en el sector entra ya en su cuarta semana y las demandas al Consistorio siguen siendo las mismas: aumento de salarios y revisión de las condiciones contractuales.
El incidente se produjo después de la intervención del responsable de Política Social, Familia e Igualdad, José Fernández Sánchez. Aseguró que el Ayuntamiento actuaría conforme a la ley y expresó su agradecimiento a las trabajadoras por su labor. Sin embargo, estas palabras provocaron una reacción tajante: las mujeres, vestidas con camisetas amarillas —símbolo de la protesta—, se levantaron y comenzaron a corear consignas. En respuesta, el presidente de la sesión, Borja Fanjul, ordenó desalojar de la sala a todas las personas que alteraban el orden. Las manifestantes continuaron gritando sus demandas y lanzando octavillas mientras abandonaban el lugar.
Huelga y demandas
Las empleadas de las guarderías reclaman al Ayuntamiento que cese la renovación de contratos que aún no han sido formalizados oficialmente, así como la revisión de los acuerdos vigentes en los que los sueldos no superan los 1.220 euros mensuales. Insisten en que no se aprueben nuevos contratos hasta que se resuelva el conflicto laboral. Según el Ayuntamiento, la propuesta del grupo de la oposición Más Madrid de suspender dichas renovaciones fue rechazada por mayoría.
Reacción de las autoridades y la oposición
Durante la sesión, el alcalde José Luis Martínez-Almeida se dirigió a las manifestantes, afirmando que este tipo de acciones no lograrán resultados, y sugirió un posible cambio de la simbología de la protesta en el futuro. Representantes de Más Madrid y PSOE respaldaron las demandas de las trabajadoras, también vistiendo camisetas amarillas. Sin embargo, las autoridades insisten en que el proceso de revisión de los contratos requiere tiempo y no podrá completarse antes de septiembre. Esto provocó una nueva oleada de disgusto y gritos, tras lo cual el presidente de la sesión amenazó con suspender la actividad de la sala durante una hora si las disputas no cesaban. Finalmente, la sesión continuó y las manifestantes permanecieron fuera del edificio.
Contexto y consecuencias
La huelga en las guarderías municipales de Madrid lleva ya un mes y está acompañada de acciones regulares frente al edificio de Cibeles y en la plaza Sol. Las trabajadoras insisten en la necesidad de una solución urgente para los salarios y las condiciones laborales. Según las autoridades municipales, la revisión de los contratos implica procedimientos prolongados, lo que incrementa la tensión entre las partes. La situación sigue siendo tensa y las negociaciones entre el Ayuntamiento y las trabajadoras aún no han conducido a un compromiso.












