
El conflicto interno en Más Madrid ha alcanzado un nuevo nivel tras el fracaso de las negociaciones entre la ministra de Sanidad, Mónica García, y el diputado Emilio Delgado, quien aspira al liderazgo del partido. Según informa EL PAÍS, los intentos de acordar un reparto equitativo de poder terminaron en un enfrentamiento público durante un acto partidista en Madrid.
Las partes venían negociando desde marzo con el objetivo de evitar un conflicto abierto y mantener la unidad. Sin embargo, la desconfianza mutua agudizó rápidamente la situación. El clímax llegó en la tercera fiesta del partido, cuando Mónica García anunció su intención de participar en las primarias. Emilio Delgado, que también decidió presentarse, dejó claro públicamente que estaba dispuesto a luchar. Según el entorno de García, sus palabras sonaron a amenaza, aunque los partidarios de Delgado lo niegan.
Desacuerdo sobre las listas
La principal cuestión fue la composición de las listas electorales para la Asamblea de Madrid. El equipo de García ofreció a Delgado y a sus seguidores varios puestos para evitar una ruptura, pero no aceptaron un reparto igualitario. Por su parte, los llamados ’emilistas’ exigieron siete de los veinte puestos y luego rebajaron su exigencia a seis, a condición de que Delgado pasara al Congreso de los Diputados. García ofreció cinco de los veinticinco puestos y el segundo lugar para el propio Delgado, pero no se llegó a un acuerdo.
Las negociaciones terminaron definitivamente en un punto muerto tras una conversación telefónica la tarde del 24 de abril, cuando García advirtió a Delgado sobre su decisión de anunciar su candidatura a las primarias. Para Delgado, esto fue una señal de ruptura del diálogo y el inicio de una competencia abierta. Su entorno afirma que ahora no tiene vuelta atrás: luchará por el liderazgo.
El debate sobre las reglas de las primarias
Otro punto de disputa ha sido la determinación del cuerpo electoral en las primarias. García insiste en que sólo los afiliados al partido puedan votar, tal como establece el estatuto. Delgado y sus partidarios exigen que también puedan votar los simpatizantes, considerando que eso aumentaría sus posibilidades. La dirección del partido respalda la posición de García, temiendo que ampliar el electorado pueda producir resultados imprevisibles.
Consecuencias para el partido
El conflicto abierto entre las dos figuras clave de Más Madrid puede influir en el equilibrio de fuerzas dentro del partido y en su posición ante las elecciones regionales. En las próximas semanas, el principal tema de debate será el formato de las primarias y la composición definitiva de las listas. Según EL PAÍS, ambas partes se acusan mutuamente de incumplir acuerdos y de falta de lealtad, lo que solo aumenta la tensión dentro del movimiento.












