
El fuerte encarecimiento del combustible en Australia llevó a las autoridades a tomar una decisión inusual: durante los próximos dos meses, el país permitirá el uso de gasolina con un mayor contenido de azufre. Esta medida responde a la amenaza de escasez y al rápido aumento de precios en las estaciones de servicio, que ya ha afectado el bolsillo de millones de conductores. Ante la alteración de los suministros habituales de petróleo y la inestabilidad de los mercados globales por el conflicto en Oriente Medio, el gobierno australiano optó por relajar temporalmente los estándares ambientales para garantizar la estabilidad en el mercado interno.
El ministro de Clima y Energía, Chris Bowen, anunció que durante 60 días se permitirá la importación y venta de combustible con un nivel elevado de azufre. Esta decisión permitirá sumar al mercado interno unos 100 millones de litros de gasolina mensualmente que, hasta ahora, se destinaban a la exportación. La prioridad será para las regiones con escasez y para los distribuidores independientes. Según el ministro, el consumo de combustible en el país no ha variado, pero los problemas logísticos y los picos de demanda han obligado a buscar soluciones poco convencionales.
Causas y consecuencias
La inestabilidad global provocada por la guerra en Irán ha impulsado el precio del petróleo y provocado interrupciones en el suministro. Esto afecta no solo a Australia, sino también a Europa, donde, según RUSSPAIN, el precio de la gasolina y el diésel en España ha aumentado en decenas de por ciento en las últimas semanas. En marzo de 2026, el litro de gasolina 95 en España alcanzó los 1,707 euros, y el diésel los 1,830 euros. Aunque aún quedan márgenes respecto a los máximos históricos, la tendencia preocupa tanto a los conductores como a las empresas.
En Australia, hasta diciembre de 2024, existía un estricto límite de no más de 10 partes de azufre por millón en la gasolina. Ahora, este estándar ha sido suspendido temporalmente para evitar el desabastecimiento en las estaciones y la alarma entre la población. Las autoridades aseguran que por ahora las reservas de combustible son suficientes y el stock obligatorio para las empresas equivale a 32 días. Sin embargo, la demanda de diésel ha crecido notablemente, y el gobierno llama a la ciudadanía a no acumular combustible de forma anticipada.
Reacciones y alternativas
Como respuesta a la crisis, los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía acordaron liberar al mercado 400 millones de barriles de petróleo procedentes de reservas estratégicas. Esta medida solo se había implementado en 2022, cuando comenzó la guerra en Ucrania. A pesar de ello, en España la situación sigue siendo tensa: cada día se alcanzan nuevos récords de precios y sectores con alto consumo, como el transporte y las autoescuelas, reclaman apoyo al gobierno.
En la opinión pública crece el debate sobre si el escenario australiano podría repetirse en España. Por ahora, el gobierno solo emite promesas y evita modificar los estándares de calidad del combustible. Muchos recuerdan la experiencia de 2022, cuando se introdujeron subsidios, pero ahora también se discute la posible autorización temporal de combustibles menos ecológicos. Según Car Expert, en Australia la decisión se adoptó como una medida forzada para evitar interrupciones y estabilizar el mercado.
Situación en España
En España, donde los requisitos de calidad del combustible se encuentran entre los más estrictos de Europa, estas flexibilizaciones aún no están siendo consideradas oficialmente. Sin embargo, la presión de las asociaciones sectoriales y el aumento del descontento social podrían cambiar el panorama. Según russpain.com, si la crisis se prolonga, las autoridades podrían optar por concesiones temporales para evitar la paralización del transporte y el encarecimiento de los alimentos. Ya se están debatiendo posibles medidas de apoyo, incluyendo la liberación de reservas y eventuales incentivos fiscales.
Sigue abierta la cuestión de si España debería seguir el ejemplo de Australia. Es importante recordar que cada país elige su propio camino según las características de su mercado y sus prioridades. Más información sobre las previsiones del precio del combustible y las posibles medidas de apoyo está disponible en el reportaje sobre las perspectivas del precio de la gasolina en España.
Chris Bowen ocupa el cargo de ministro de Clima y Energía de Australia desde 2022. Durante este periodo, ha sido promotor de varias reformas energéticas y medioambientales, aunque la decisión actual se ha convertido en la más controvertida de su carrera. La introducción de relajaciones temporales en la calidad del combustible ha generado intensos debates entre ambientalistas y representantes del sector. Pese a las críticas, Bowen sostiene que la prioridad sigue siendo garantizar la estabilidad y accesibilidad del combustible para la población y las empresas. Las acciones del ministro están siendo observadas de cerca también en otros países donde el mercado petrolero continúa tensionado.











