
En Andorra han entrado en vigor nuevos requisitos para obtener el permiso de residencia mediante inversión. Ahora, para tramitar la residencia será necesario invertir al menos un millón de euros en activos del país. Además, se ha eliminado el depósito reembolsable y, en su lugar, se ha introducido una tasa estatal no reembolsable de 50.000 euros para el solicitante principal y 12.000 euros por cada miembro de la familia. Estos cambios convierten a Andorra en una de las jurisdicciones más caras de Europa para extranjeros con altos patrimonios.
Anteriormente, el país atraía a inversores por su umbral de entrada relativamente bajo y la posibilidad de recuperar parte de la inversión. Ahora las autoridades muestran claramente su intención de limitar la entrada de nuevos residentes y de reforzar el estatus de Andorra como un destino exclusivo. Según RUSSPAIN.COM, para una familia de cuatro personas que decida adquirir una propiedad por un millón de euros, el gasto total en trámites de residencia y en impuestos superará los 186.000 euros, y el capital necesario para la legalización será de al menos 1,186 millones de euros.
Nuevas barreras
Los cambios no solo afectan al monto de la inversión. Para quienes elijan invertir en bienes raíces, el umbral mínimo ahora es de 800.000 euros por inmueble. Como alternativa, se puede aportar 400.000 euros a un fondo especial de vivienda, aunque esta opción también exige recursos significativos. Las autoridades subrayan que el objetivo de la reforma es no solo aumentar los ingresos del presupuesto, sino también contener el crecimiento demográfico, que en los últimos años ha generado preocupación entre los residentes locales.
Se ha prestado especial atención a la eliminación del depósito reembolsable, que antes podía recuperarse al salir del país. Ahora, todas las tasas se hacen no reembolsables, lo que hace que mudarse a Andorra sea aún menos atractivo para quienes consideraban el país como un refugio temporal o paraíso fiscal. Como señala Talent24h, estas medidas buscan formar una nueva imagen del país: la de un club cerrado y caro para unos pocos elegidos.
Excepciones y beneficios
A pesar del endurecimiento de las normas, algunas categorías de solicitantes mantienen las condiciones anteriores. Los deportistas, artistas y científicos reconocidos como personas de especial interés todavía pueden obtener la residencia bajo las reglas antiguas con depósito reembolsable. Esta decisión se explica por el deseo de mantener la llegada de profesionales talentosos y apoyar el potencial cultural y científico del país.
El Parlamento aprobó la reforma sin objeciones significativas, ya que la iniciativa provenía del gobierno, que cuenta con mayoría absoluta. Las autoridades consideran que las nuevas normas permitirán un mejor control de la migración y proporcionarán ingresos adicionales al presupuesto. Al mismo tiempo, según algunos expertos, estas medidas pueden reducir el atractivo de Andorra para nuevos inversores y conducir a una disminución en las solicitudes de residencia.
Contexto financiero
La introducción de nuevos requisitos coincidió con el endurecimiento de la política fiscal en varios países europeos. Muchos extranjeros adinerados consideraban Andorra como una alternativa a España, donde en 2025 cambiaron los plazos para la presentación de la declaración de la renta, lo que también influyó en el interés por cambiar de residencia fiscal. Más información sobre las nuevas reglas en España está disponible en el artículo sobre los plazos para la presentación de la declaración de la renta en 2025.
En los últimos años, Andorra ha reformado activamente su sistema financiero para cumplir con los estándares internacionales de transparencia. Esto ha llevado a un abandono gradual del estatus de “paraíso fiscal” y a un control más estricto sobre los capitales extranjeros. Las nuevas normas de residencia han sido una continuación lógica de este enfoque, consolidando definitivamente la reputación del país como un destino cerrado y costoso para vivir.
Andorra, un pequeño Estado situado entre Francia y España, fue durante mucho tiempo atractiva para extranjeros adinerados por su régimen fiscal favorable y las sencillas condiciones para obtener la residencia. Sin embargo, en los últimos años el país ha endurecido de forma gradual los requisitos para nuevos residentes, con el objetivo de adecuarse a los estándares europeos y reducir la presión demográfica. Tendencias similares se observaron en otros países de Europa, donde las autoridades también revisaron las condiciones para inversores, buscando equilibrar los intereses del presupuesto y de la población local.












