
En Alcalá de Henares se celebró la entrega del principal galardón literario en español: el Premio Cervantes. Este año el ganador fue el escritor mexicano Gonzalo Celorio. La ceremonia tuvo lugar en el histórico salón de la universidad, donde el rey Felipe VI entregó personalmente el premio. En su discurso, Celorio hizo hincapié en la libertad como concepto clave para la literatura y la sociedad, así como en la importancia de la memoria personal y las historias familiares en la prosa contemporánea.
Libertad y literatura del ‘yo’
El escritor destacó que la literatura del ‘yo’ no es solo poesía, sino también novela, ensayo y crónica. Según sus palabras, la mezcla de géneros y el rechazo a las rígidas fronteras, característicos de Cervantes, marcan el desarrollo de la literatura contemporánea. Celorio subrayó que la novela no es solo un género, sino un espacio para el experimento y la libertad, donde la experiencia personal se vuelve universal.
Lengua española y lazos culturales
En su intervención, Celorio abordó el tema de las relaciones entre México y España, recordando que la formación de la identidad mexicana es imposible sin la lengua española. También mencionó la influencia inversa de la literatura latinoamericana en la cultura española, citando el modernismo de Rubén Darío y el ‘boom’ de la novela latinoamericana. El rey Felipe VI, en su discurso de respuesta, destacó el papel de la literatura mexicana y recordó la unidad del mundo hispanohablante, subrayando que el idioma une a 23 países y constituye un espacio cultural común.
Memoria, familia y ficción
Selorio contó que la base de sus libros son las historias familiares, en las que se entrelazan migración, guerras, revoluciones y dramas personales. No ocultó que, trabajando en las novelas, conscientemente cambiaba detalles, fechas y nombres para hacer la narración más expresiva. En su opinión, es precisamente la ficción literaria la que permite comprender más profundamente el pasado y dotarlo de una escala épica. En los archivos familiares, el escritor descubrió tragedias ocultas y destinos inesperados que sirvieron de base para sus obras.
El papel de la universidad y el contexto social
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, recordó que el premio Cervantes es un reconocimiento no solo al escritor, sino también a los logros de la universidad pública. Subrayó la importancia de la autonomía y el enfoque científico en la educación, especialmente en medio de los recientes debates sobre la financiación universitaria. A la ceremonia asistió también la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien previamente fue el centro de la discusión sobre la reducción del presupuesto universitario.
El rey Felipe VI destacó especialmente que la biografía de Selorio está estrechamente ligada a España: su abuelo era asturiano y su madre, oriunda de Las Palmas de Gran Canaria. El escritor visitaba con frecuencia Madrid y mantenía contacto con colegas españoles. El monarca calificó las relaciones entre España y México no solo de fraternales, sino culturalmente entrelazadas, donde el idioma y la literatura sirven de base para el respeto mutuo.
La literatura como misión personal
Para concluir, Selorio recordó su trabajo en la Academia Mexicana de la Lengua, su experiencia como docente y su pasión por los libros. Subrayó que para él, la palabra «palabra» es lo más valioso del idioma. En este sentido, su postura se enlaza con las recientes declaraciones de otros autores reconocidos, quienes también han destacado el papel de la literatura en la formación de la conciencia social. Por ejemplo, durante la festividad de Sant Jordi en Barcelona, la escritora Ali Smith habló sobre la importancia de las bibliotecas y las instituciones culturales, pese a las protestas del personal; puede conocer más sobre este acontecimiento en el reportaje sobre la intervención de Ali Smith en medio de las protestas en Barcelona.












