
En la Audiencia Nacional de Madrid, el ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy declaró en el caso relacionado con el ex tesorero del partido, Bárcenas. Durante la vista, Rajoy subrayó que su relación con Bárcenas se limitaba a cuestiones profesionales y calificó las acusaciones de destrucción de documentos como infundadas. Durante el interrogatorio, negó en varias ocasiones su implicación en los hechos que se le atribuyen e insistió en que no tenía ningún interés personal en los detalles de los episodios investigados.
La postura de Rajoy en la audiencia
Rajoy, al responder a las preguntas del tribunal, reiteró en varias ocasiones que no estaba al tanto de los detalles de las operaciones policiales relacionadas con Bárcenas y su familia. Señaló que no considera posible que el ministro del Interior pueda controlar cada acción policial en todo el país. Al ser preguntado sobre sus comunicaciones con Bárcenas, incluido el mensaje «Luis, sé fuerte», el ex presidente afirmó que había visto ese texto en los medios durante años y admite que pudo haberlo enviado, pero no recuerda ni reconoce otros mensajes como propios.
La ruptura con Bárcenas y los detalles del caso
Rajoy comunicó que cesó toda relación con Bárcenas tras conocerse que este último poseía sumas importantes en cuentas suizas. Según el ex presidente, seguir manteniendo contacto no era posible. También relató episodios en los que sufrió el robo de su teléfono móvil, lo que en su opinión podría haber dado lugar a mensajes extraños atribuidos a él. Rajoy subrayó que Bárcenas “no era trigo limpio” y solía quejarse de la falta de apoyo por parte del partido.
Reacción y ambiente en la sala
Durante la audiencia, Rajoy mantuvo la calma, mostrando en ocasiones una ligera inquietud. Su manera de responder a las preguntas — breve y comedida — fue objeto de comentarios entre los presentes. En la sala surgieron disputas entre la presidenta y los abogados, lo que permitió a Rajoy distraerse y observar lo que ocurría. No ocultó su sorpresa ante algunas preguntas, subrayando que no seguía cada paso del ex tesorero y que no podía controlar todos los procesos internos del partido.
Contexto y comparaciones
La historia de la admisión pública de Rajoy sobre su papel y su distanciamiento de Bárcenas recuerda a otros casos sonados en la política española, cuando las relaciones personales y los conflictos internos pasan a primer plano. Situaciones similares ya han sido tratadas en los medios, por ejemplo, en un reportaje sobre el destino de Federico Prat, donde también se abordaba la ruptura de lazos personales y profesionales — más detalles se pueden encontrar en la publicación sobre la vida de Federico Prat en Cádiz.












