
En L’Hospitalet de Llobregat, alrededor de un centenar de personas se congregaron frente a las fachadas de los institutos Margarida Xirgu y Eugeni d’Ors para manifestar su desacuerdo con la incorporación de los ‘mossos’ en los centros educativos. Entre los manifestantes, había docentes y estudiantes, que colgaron pancartas en los edificios reclamando un aumento del número de especialistas sociales y el rechazo a medidas policiales. La protesta tuvo lugar el mismo día que debía incorporarse la primera agente de policía en estos centros, como parte de un nuevo proyecto piloto.
El plan, impulsado por los departamentos de Educación e Interior de Cataluña, prevé la presencia de agentes de Mossos d’Esquadra en 13 escuelas de la región. El proyecto consiste en la introducción de policías sin uniforme ni armas en los centros educativos con el objetivo de reducir la conflictividad y mantener el orden. Según señala EL PAÍS, para el inicio del piloto se seleccionaron los centros con situaciones más complejas. Además de tareas de control, los ‘mossos’ deberán participar en la mediación y colaborar con la administración escolar.
Los equipos docentes de ambos liceos emitieron una declaración conjunta en la que rechazaron el experimento de las autoridades. Según su opinión, las escuelas ya cuentan con especialistas cualificados —integradores sociales, docentes y psicólogos— capaces de resolver situaciones complejas sin la intervención policial. En el comunicado se subraya que precisamente estos profesionales poseen las competencias necesarias para trabajar con adolescentes, realizar prevención y brindar apoyo emocional. Además, los profesores recordaron el recorte de personal: este año las escuelas cuentan con 128 especialistas menos, entre ellos 25 docentes y 103 auxiliares técnicos.
La declaración también señala que el refuerzo de la presencia policial no resuelve la raíz de los problemas y solo aumenta la estigmatización de los grupos vulnerables, en particular de los alumnos con antecedentes migratorios. Según el profesorado, estas medidas podrían consolidar tendencias negativas y elevar la tensión social. Los docentes subrayan que la decisión de lanzar el proyecto piloto se tomó sin consultar a la comunidad educativa y contradice las exigencias de los sindicatos, que reclaman aumentar la plantilla de especialistas en juventud. Estas demandas se repitieron en las recientes huelgas masivas del sector educativo.
El debate sobre la intervención de agentes externos en el proceso educativo no es nuevo en el sistema educativo español. Por ejemplo, recientemente se discutió la influencia de las familias en la autonomía de los estudiantes universitarios; más detalles al respecto en el siguiente reportaje sobre el aumento de la intervención de las familias en los asuntos universitarios.
Docentes y estudiantes de L’Hospitalet insisten en que para resolver los conflictos en las escuelas no hacen falta policías, sino recursos sociales adicionales. Consideran que las acciones de las autoridades no solo no mejoran el ambiente, sino que pueden provocar nuevos problemas en el entorno educativo.











