
MAN Truck & Bus eleva de nuevo el listón para los camiones eléctricos al enviar el eTGS Ultra en un recorrido de casi mil kilómetros entre París y Berlín. Esta ruta no es solo una demostración de las capacidades de la nueva tecnología, sino un intento de demostrar que la propulsión eléctrica ya puede competir hoy con el diésel en trayectos largos por Europa. Para el mercado español, donde la transición hacia el transporte ecológico es cada vez más relevante, pruebas como esta son una señal importante: la tecnología está lista, solo falta la infraestructura.
Prueba de autonomía: 992 km a través de cuatro países
El foco está en el MAN eTGS Ultra, un tractor eléctrico de carretera con batería de 534 kWh, diseñado para transporte con semirremolque. En la ruta de casi mil kilómetros, el camión tuvo que cruzar Francia, Bélgica, Países Bajos y Alemania, deteniéndose en estaciones de carga Milence, una empresa conjunta de TRATON GROUP, Daimler Truck y Volvo Group. Según MAN, la autonomía del eTGS Ultra con una sola carga alcanza los 570 km, lo que permite planificar rutas comerciales reales con un número mínimo de paradas.
Durante el recorrido, MAN realizó paradas en puntos clave: Saint-Witz en Francia, Gante en Bélgica, Zwolle en Países Bajos, así como en varias estaciones en Alemania — Mogendorf, Kassel-Lohfelden y Vockerode. Esta ruta permite evaluar no solo las capacidades técnicas del propio camión, sino también el grado de preparación de la infraestructura europea para atender vehículos eléctricos pesados en trayectos largos.
La infraestructura: el principal reto
MAN destaca: los camiones eléctricos modernos ya están preparados para operar en condiciones reales, y la principal limitación la marca la red de estaciones de carga rápida, no la tecnología. Según representantes de la empresa, para una adopción masiva de la tracción eléctrica se requiere una inversión considerable en el desarrollo de infraestructuras en toda Europa. A pesar de los esfuerzos de Milence y otros actores, la red actual todavía no cubre todas las necesidades del transporte comercial.
En España, donde el interés por los camiones eléctricos va en aumento, la cuestión de la infraestructura es especialmente aguda. Sin un número suficiente de puntos de recarga potentes, incluso los modelos más avanzados, como el MAN eTGS Ultra, no podrán desplegar todo su potencial en el mercado. El fabricante invierte activamente no solo en los propios vehículos, sino también en la creación de un ecosistema: los servicios MAN Charge&Go y MAN Transport Solutions están pensados para facilitar la transición de los transportistas hacia la movilidad eléctrica.
El mercado y perspectivas para España
La aparición de modelos como el MAN eTGS Ultra está cambiando el equilibrio de fuerzas en el segmento del transporte de largo recorrido. Para las empresas españolas que operan en rutas internacionales, la posibilidad de recorrer cientos de kilómetros sin emisiones resulta cada vez más atractiva, especialmente ante el endurecimiento de las normativas medioambientales y el creciente interés en una logística sostenible. Sin embargo, al igual que en el resto de Europa, el éxito de los camiones eléctricos en España depende directamente del ritmo de desarrollo de la infraestructura de recarga.
La transición hacia nuevas tecnologías también cobra cada vez más relevancia en el segmento de turismos. Por ejemplo, recientemente El Peugeot 408 2026 llega al mercado español con un enfoque en la electrificación, lo que subraya la tendencia general hacia un cambio de paradigma en la industria automotriz. Para el transporte de carga, proyectos como el eTGS Ultra dejan de ser un simple experimento tecnológico para convertirse en un paso real hacia el uso comercial de la propulsión eléctrica en rutas de larga distancia.
El MAN eTGS Ultra aún no está disponible para la venta masiva en España, pero la experiencia de las pruebas europeas y el creciente interés por el transporte sostenible lo convierten en un actor potencialmente relevante para el mercado local. En los próximos años, modelos como este marcarán el ritmo de la transición del sector hacia una logística libre de emisiones, y el éxito de este tipo de recorridos será el principal argumento a favor de acelerar el desarrollo de la infraestructura de recarga en toda Europa.











