
En Washington aumenta la tensión entre Estados Unidos y sus aliados europeos en la OTAN. Según Reuters, Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de EE.UU. para Asuntos Políticos, ha sido el artífice de un plan que prevé endurecer las exigencias a los países que no estén dispuestos a incrementar su gasto en defensa. España ha quedado en el centro de la atención: incluso se discute la posibilidad de restringir temporalmente su participación en la Alianza, si Madrid no cumple con las condiciones de Washington.
Colby, conocido por su postura inflexible y su largo historial de preocupación por el enfrentamiento con China, insiste en que los países europeos no solo aumenten sus propios presupuestos militares, sino que también compren más armamento a empresas estadounidenses. En su opinión, EE.UU. debe concentrar sus principales recursos en la región del Indo-Pacífico, donde, según Colby, se decide el liderazgo global entre Washington y Pekín.
Presión sobre los aliados
En febrero, en una reunión de ministros de Defensa de la OTAN, Colby declaró abiertamente que el antiguo modelo, en el que EE.UU. proporcionaba la mayor parte del poderío militar de la Alianza, ya no funciona. Propuso pasar al formato “OTAN 3.0”, en el que los países europeos asumen una mayor parte de los gastos y responsabilidades. Como argumento, Colby recordó que Washington no puede mantener al mismo tiempo su nivel previo de presencia militar en Europa y contener eficazmente a China.
En las últimas semanas, según señala Reuters, en el Pentágono se discute la posibilidad de aplicar sanciones a aquellos aliados que se niegan a proporcionar bases para las operaciones de Estados Unidos o no aumentan sus presupuestos de defensa. España se encuentra entre los países cuya postura genera un descontento particular en la parte estadounidense. Incluso se baraja, en los pasillos, la opción de restringir temporalmente la participación de Madrid en el trabajo de la alianza, aunque jurídicamente tal medida aún no es posible.
España en el punto de mira
En mayo del año pasado, Colby se reunió con el viceministro de Asuntos Exteriores de España, Diego Martínez-Belio. En aquella ocasión, el funcionario estadounidense se interesó por si el reciente apagón masivo en España estaba relacionado con un ciberataque. La parte española aseguró que no existía ninguna amenaza y expresó su apoyo a las prioridades geopolíticas de Estados Unidos. Sin embargo, según fuentes, hoy las relaciones entre ambos países se han vuelto notablemente más tensas.
Colby, autor del libro «La estrategia de la negación, cómo América puede ganar a China sin guerra», ocupó anteriormente altos cargos en la administración de Donald Trump y es considerado uno de los principales asesores en asuntos de política exterior. Su enfoque hacia los aliados se basa en el principio del «palo y la zanahoria»: EEUU está dispuesto a apoyar a sus socios, pero exige de ellos pasos concretos en respuesta.
Contexto para España
La cuestión del papel de España en la OTAN y sus relaciones con Estados Unidos ha sido objeto de debate en círculos de expertos en varias ocasiones. Por ejemplo, en el foro FAES de Madrid se analizó anteriormente cómo la presión de Washington y las discrepancias internas influyen en la política de defensa del país. Más detalles sobre esto en el artículo sobre los riesgos para la defensa española en medio de las críticas de Estados Unidos.
Actualmente, según funcionarios estadounidenses, España y otros países europeos deben replantearse sus prioridades e incrementar la inversión en defensa. De lo contrario, según da a entender el Pentágono, Washington podría reconsiderar el formato de cooperación y apoyo dentro de la alianza.












