
En la apertura de la sesión del martes, las acciones de Spotify cayeron más del 13% de su valor. Esto se debió no solo a los resultados del primer trimestre que superaron las expectativas, sino también a un pronóstico cauteloso para los próximos meses. A pesar del aumento de los ingresos y del número de usuarios, los inversores prestaron atención a los detalles de las previsiones futuras, que resultaron ser menos optimistas de lo esperado por el mercado.
Spotify informó que los ingresos del primer trimestre aumentaron un 8% en comparación con el año anterior, alcanzando los 4.500 millones de euros (5.300 millones de dólares). El número de usuarios activos mensuales creció un 12%, situándose en 761 millones de personas. Ambos indicadores fueron ligeramente superiores a las estimaciones de FactSet. El número de suscriptores premium aumentó un 9% hasta los 293 millones, lo que supone un incremento neto de 3 millones en el trimestre.
Previsiones y reacción del mercado
Al mismo tiempo, la empresa prevé que en el segundo trimestre el número de usuarios aumente en 17 millones y alcance los 778 millones. La previsión para los suscriptores premium es de 6 millones más, hasta 299 millones. Sin embargo, los analistas de FactSet esperaban un crecimiento mayor: hasta 300,4 millones de suscriptores premium. Spotify subrayó por separado que estas estimaciones llevan asociada una considerable incertidumbre.
El beneficio operativo esperado para el segundo trimestre es de 630 millones de euros, cifra que también queda por debajo de las expectativas del mercado (680 millones de euros según FactSet). Estos datos aumentaron los temores de los inversores sobre el ritmo de crecimiento y la rentabilidad de la empresa en el futuro próximo.
Cambios en las tarifas y dinámica de las acciones
En un intento por aumentar la rentabilidad, Spotify ha subido varias veces el precio de la suscripción premium. En febrero, el coste en Estados Unidos aumentó de 11,99 a 12,99 dólares mensuales. A pesar de estas medidas, tras el cierre de los mercados el lunes, las acciones de la compañía ya habían caído un 14% desde principios de año.
La previsión débil para el segundo trimestre fue el factor clave de la brusca caída de las cotizaciones. Los inversores siguen atentos a cómo los cambios en las tarifas y la estrategia de la empresa afectan la evolución de los suscriptores y los resultados financieros.












