
En Madrid, durante las audiencias sobre el supuesto seguimiento ilegal al ex tesorero del Partido Popular, Bárcenas, surgieron nuevos detalles sobre intentos de destruir material comprometedor. Según informa El País, el ex tesorero declaró ante la Audiencia Nacional, donde se investiga la actividad de la llamada «policía patriótica», un grupo de funcionarios del Ministerio del Interior que, según la investigación, actuaba por orden de la dirección para recopilar información en contra de sus propios compañeros de partido.
Bárcenas relató que, durante su estancia en prisión preventiva, recurrió a otro recluso que tenía experiencia trabajando con archivos digitales. Según contó, le encomendó eliminar tres archivos de un almacenamiento en la nube. En esas grabaciones, sostiene Bárcenas, figuraban conversaciones sobre la contabilidad «fuera de presupuesto» del Partido Popular, además de episodios en los que participaban Rajoy y el diputado Javier Arenas. En una de las grabaciones, según el testigo, Rajoy se encontraba en la oficina de Génova y recibía un sobre, tras lo cual destruía un documento.
Por realizar esta tarea, el recluso recibió de Bárcenas entre 4.000 y 4.500 euros. La entrega de contraseñas e instrucciones, según el ex tesorero, se realizó por escrito. Tras salir de aislamiento, Bárcenas comprobó que el acceso a la nube había sido eliminado, aunque desconoce el paradero final de las grabaciones. El juez le mostró una fotografía del presunto ejecutor y Bárcenas confirmó su identidad.
Detalles del caso y reacción de los implicados
Durante las audiencias, Bárcenas también mencionó presiones y un cambio de actitud por parte del personal del centro tras el inicio de la vigilancia. Señaló casos en los que fue trasladado al hospital esposado, registraron sus pertenencias e incluso intentaron instalar una cámara en la ducha. Según él, el ambiente se volvió «insoportable» tras el comienzo de la operación de recogida de información.
Antes del inicio de la sesión, llamó la atención el encuentro de Bárcenas con el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, también implicado en el caso. Según El País, Díaz habló sobre un partido de fútbol, pero no mantuvo contacto con el ex tesorero. En la sala del tribunal faltaba solo uno de los principales imputados: el excomisario José Manuel Villarejo.
Contexto y repercusión para España
El caso de seguimiento a Bárcenas se ha convertido en uno de los procesos más sonados de los últimos años, ya que afecta no solo a los mecanismos internos del Partido Popular, sino también al uso de recursos estatales para resolver conflictos internos del partido. El foco está puesto en los métodos policiales y en el grado de implicación de altos cargos en operaciones contra sus propios compañeros.
El proceso judicial continúa en un contexto de otros acontecimientos destacados en la política española. Por ejemplo, recientemente los medios prestaron atención a la visita de la esposa del presidente del Gobierno a China, donde el protocolo diplomático fue tema de debate — más detalles en el artículo sobre las particularidades del viaje de Begoña Gómez a Pekín.












