
España aumenta la presión sobre la Unión Europea exigiendo la imposición de una prohibición a nivel europeo sobre la fabricación, posesión y utilización de lanchas rápidas y semisumergibles, que son empleadas activamente por los cárteles de la droga para el transporte de sustancias prohibidas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una reunión en París con representantes de siete países miembros de la coalición anticrimen, instó a que se establezca la responsabilidad penal por la infracción de estas normas en las legislaciones nacionales, tal como ya se aplica en España desde 2018. Según El País, la iniciativa recibió apoyo en un contexto de aumento en el número de incautaciones de este tipo de embarcaciones en el país.
Endurecimiento del control
Desde 2018, cuando España introdujo responsabilidad penal por el uso de lanchas rápidas para el transporte de drogas y migrantes, el número de embarcaciones incautadas ha crecido de forma exponencial. Hace ocho años, las fuerzas de seguridad confiscaron solo 22 lanchas de este tipo, mientras que para 2024 esa cifra alcanzó las 1.699. El promedio anual para los últimos cinco años es de 238 incautaciones. Las autoridades señalan que tras el endurecimiento de la legislación española, parte del negocio de narcotráfico se desplazó a territorios vecinos donde el control era más laxo.
Portugal en la coalición
En la reunión de París se prestó especial atención a Portugal, que recientemente endureció su propia legislación respecto a las lanchas rápidas. En octubre de 2025, entró en vigor en el país una ley que prevé penas de prisión por la fabricación, posesión y operación de estas embarcaciones. Esta decisión se tomó poco después de un trágico incidente en el río Guadiana, donde un agente de la Guardia Nacional Republicana murió durante una persecución de narcolanchas. Ahora, Portugal se ha sumado oficialmente a la coalición europea contra el crimen organizado, algo que las autoridades españolas consideran especialmente importante debido a la posición estratégica del país entre Europa, África y América.
Ampliación de la lucha
El ministro Grande-Marlaska destacó que la lucha contra el narcotráfico requiere no solo el endurecimiento de medidas dentro de la UE, sino también una colaboración activa con los países de América Latina y el Caribe, de donde proviene la mayor parte de las drogas. Una parte importante de la estrategia es la lucha contra el llamado «petaqueo» — abastecimiento clandestino de combustible a las narcolanchas. Desde febrero de 2026, en España esto constituye un delito penal independiente, castigado con hasta cinco años de prisión.
Plan de acción y prioridades
Durante la reunión, la coalición integrada por España, Francia, Alemania, Países Bajos, Italia, Bélgica, Suecia y ahora también Portugal, aprobó un plan de acción conjunto hasta 2028. Entre los objetivos clave están la eliminación de redes criminales internacionales, el refuerzo de la seguridad de las rutas marítimas, la lucha contra los flujos financieros ilícitos, el desarrollo de medidas preventivas y el fortalecimiento de la cooperación internacional. Según destaca El País, estas acciones buscan dificultar la actividad de los cárteles de la droga y aumentar la eficacia de las fuerzas del orden en Europa.
Las cuestiones de control sobre el tráfico ilegal y la lucha contra el crimen organizado son cada vez más relevantes para los países de la UE. Medidas similares ya han dado resultados notables en otros ámbitos: por ejemplo, en Cataluña fue desmantelada recientemente la mayor fábrica clandestina de tabaco, algo que también fue posible gracias a la acción coordinada de los cuerpos de seguridad (más sobre la lucha contra los negocios ilegales en las regiones).












