
En Cataluña, 783 colegios e institutos han decidido renunciar a organizar excursiones y colonias escolares el próximo curso. Se trata de la mayor acción colectiva de protesta registrada hasta ahora en el sistema educativo de la región, dirigida contra el empeoramiento de las condiciones laborales y la sobrecarga del profesorado. La noticia se conoció después de que los centros educativos distribuyeran cartas oficiales entre las familias y pusieran en marcha una web especial con sus reivindicaciones dirigidas a las autoridades.
La iniciativa, que comenzó a finales de febrero con la participación de varias decenas de centros, rápidamente se extendió por casi todas las comarcas de Cataluña. Los organizadores subrayan que no se trata de un debate sobre la utilidad de las actividades extraescolares, sino de llamar la atención sobre el ‘colapso’ del sistema y la necesidad de cambios urgentes. El profesorado reclama la reducción de la carga de trabajo, menos burocracia, menos alumnos por clase y un aumento del presupuesto.
Este movimiento coincide con una huelga de cinco semanas convocada por los principales sindicatos del sector, así como con una creciente polémica en torno al proyecto piloto de despliegue de los Mossos d’Esquadra en los colegios. En varias ciudades, este proyecto ya ha provocado un fuerte rechazo entre docentes y familias, como quedó recogido anteriormente en el reportaje sobre la petición de excluir a las escuelas del experimento policial en los centros educativos — más detalles sobre la reacción de los centros ante la presencia de los Mossos d’Esquadra.
La campaña se desarrolla bajo el lema Desobeïm Sortides Educatives («Desobedecemos las salidas educativas»). Los docentes declaran que dejarán de organizar excursiones y colonias a partir del curso 2026–2027 y hasta que las autoridades adopten medidas estructurales. En un comunicado dirigido a las familias, se señala que los profesores se ven obligados a trabajar horas extra sin remuneración, asumir responsabilidad legal por los menores y enfrentarse a un aumento constante de la carga burocrática. Según ellos, dejar de organizar salidas es una medida forzada para visibilizar los problemas reales del sistema y conseguir una negociación con la administración.
En los últimos meses, la situación en la educación catalana se ha deteriorado: el profesorado denuncia en masa la falta de recursos, el aumento de la carga laboral y la ausencia de apoyo. Las autoridades todavía no han dado una respuesta oficial a las demandas de los participantes en la campaña. La decisión de suspender las actividades extraescolares afecta a decenas de miles de familias y puede alterar los planes de muchos colegios ya en el próximo curso escolar.












