
En los últimos dos días se han hallado y recuperado del agua tres cuerpos —dos hombres y una mujer— en la costa de Alicante. Todas las víctimas continúan sin identificar y sus restos se encuentran en el Instituto de Medicina Legal de Alicante para la realización de exámenes forenses. Según fuentes policiales, los cuerpos presentaban distintos grados de descomposición, lo que podría indicar diferentes periodos de permanencia en el mar.
El primer cuerpo, de un hombre, fue encontrado la mañana del 29 de mayo en la costa de El Campello, a unos 15 kilómetros al norte de la ciudad de Alicante. Al día siguiente, 30 de mayo, en la zona de Cabo de las Huertas hallaron a otro hombre, que podría ser menor de edad. Unas horas después, cerca de la isla de Tabarca, a 12 millas náuticas al sur de la ciudad, los equipos de rescate recuperaron del agua el cuerpo de una mujer.
Hipótesis de la investigación
La Policía y la Guardia Civil barajan varias hipótesis sobre lo sucedido. Una de ellas apunta a la muerte de estas personas como consecuencia del naufragio de una o varias embarcaciones que transportaban migrantes desde África. Los diferentes grados de descomposición de los cuerpos podrían indicar que las víctimas llevaban tiempos distintos en el agua y pueden haber caído al mar en incidentes separados.
La costa sureste de España, incluido el tramo entre Almería y Valencia, así como las Islas Baleares, se considera tradicionalmente una de las principales rutas de las pateras migratorias procedentes de Argelia y otros países del norte de África. Según la policía, la mayoría de estas embarcaciones transportan personas originarias de países del África subsahariana.
Relación con otros incidentes
La investigación no descarta que algunos de los cuerpos encontrados estén relacionados con la tragedia ocurrida el 20 de abril frente a las costas de Cartagena (Murcia). Entonces, en una embarcación presuntamente salida de Argelia, se hallaron dos supervivientes y tres personas fallecidas, y posteriormente otros cinco cuerpos aparecieron en Cabo de Palos. Según los primeros datos, en la embarcación podrían haber viajado hasta 13 personas, y parte de las víctimas mortales podría haber acabado en aguas de Alicante. Sin embargo, por el momento no se ha establecido una conexión directa entre estos casos.
Las pérdidas entre migrantes en la parte occidental del Mediterráneo se producen de forma regular, a pesar de las condiciones meteorológicas relativamente tranquilas en comparación con el Atlántico. En marzo, un tribunal de Alicante condenó a ocho años de prisión al hombre que pilotaba una embarcación en la que murieron cinco personas, cuatro de ellas migrantes. Sus cuerpos fueron arrojados por la borda, y otra víctima permaneció en la embarcación hasta el momento del rescate frente a las costas de Jávea. Este caso fue objeto de una investigación y proceso judicial independiente.
Contexto e investigación
La policía continúa trabajando en la identificación de los fallecidos y en esclarecer las circunstancias de sus muertes. Los investigadores no descartan que se trate de diferentes incidentes, ya que los cuerpos fueron hallados en distintos lugares y en distintos momentos. Las cuestiones sobre la coordinación de los servicios de emergencia y la información a las compañías de transporte en este tipo de situaciones siguen siendo relevantes; anteriormente en la región se debatió la falta de alertas a tiempo, como ocurrió en el caso de la catástrofe en Valencia.












