
En Cataluña se intensifica el conflicto político por el lanzamiento de un proyecto piloto que contempla la presencia de agentes de los ‘mossos d’Esquadra’ en varios institutos de educación secundaria. Los diputados de Esquerra Republicana, Comuns y CUP han exigido formalmente que los responsables de los departamentos de Educación e Interior comparezcan ante el Parlamento. Insisten en que se aclaren los detalles de una iniciativa que, hasta ahora, el ejecutivo no ha sometido a debate parlamentario ni consensuado con la comunidad educativa.
Especialmente dura ha sido la postura de Esquerra Republicana. En un comunicado, el partido exige al gobierno liderado por Salvador Illa que reconsidere la decisión. Según los republicanos, la implantación de policías en los centros educativos sin debate parlamentario ni consulta con los docentes puede provocar discriminación entre diferentes instituciones educativas. Califican el proyecto de “populista” y consideran que, en su forma actual, está condenado al fracaso. Como alternativa, Esquerra Republicana propone reforzar el personal docente, aumentar el número de especialistas de apoyo y mejorar la infraestructura en los centros más complejos.
El partido Comuns también se ha opuesto a la presencia de los ‘mossos’ en las instituciones educativas. Según su postura, los problemas de disciplina y seguridad escolar deben abordarse con métodos pedagógicos y sociales, no con medidas policiales. Comuns exige la retirada del proyecto piloto y señala la falta de diálogo con profesores y familias. A las críticas se ha sumado la CUP, que respalda la petición de comparecencia pública de los consellers y subraya que una parte significativa del sector educativo no apoya la iniciativa.
La postura del Govern
La consellera de Interior de Cataluña, Núria Parlon, insiste en que el proyecto está dirigido a reducir los niveles de agresividad entre adolescentes. Según ella, la iniciativa se lleva a cabo a petición del Departamento de Educación y prevé que los ‘mossos’ desempeñen en las escuelas no solo funciones de seguridad, sino también pedagógicas. El programa arrancará en fase piloto en 13 centros educativos y, si tiene éxito, podrá ampliarse a otros colegios que lo soliciten. Parlon está convencida de que este enfoque ayudará a reforzar la prevención de la violencia juvenil.
Reacciones y contexto
El debate sobre el papel de la policía en los centros educativos se ha convertido en uno de los temas más controvertidos en la política catalana. Como señala EL PAÍS, la oposición exige transparencia y un debate abierto, mientras que una parte considerable del profesorado expresa preocupación por las posibles consecuencias negativas para el ambiente escolar. La cuestión sobre la legitimidad de tales medidas ya ha sido motivo de controversia en varias comunidades autónomas. Conflictos similares entre las autoridades y la oposición surgieron anteriormente en otros temas de gran repercusión, como en la situación del apoyo al ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy, cuando la dirección del Partido Popular cambió públicamente su postura en el caso Kitchen.












