
En el Centro Cultural MIRA de Pozuelo de Alarcón se ha inaugurado la exposición «Celebración» de la artista María Jesús de Frutos. La muestra se ha convertido en un acontecimiento relevante para la vida cultural de Madrid: bajo la cálida luz y sobre los suelos de madera de la galería se presentan decenas de obras que combinan colores vibrantes, un estilo personal reconocible y temas cercanos a muchos habitantes de España.
Colores intensos y temática femenina
El eje central de la exposición son los paisajes intensos, los bodegones, los retratos de meninas y escenas de cabaré. Las obras de De Frutos destacan inmediatamente por su paleta particular: la artista utiliza matices mezclados, evitando los colores puros para lograr profundidad y expresividad. Según la autora, cada lienzo es un reflejo de energía vital, reflexión y optimismo. Las figuras femeninas tienen un lugar especial: la pintora subraya su papel como fuente de belleza, fortaleza y unidad en la familia, representándolas a menudo en tonos rojos, símbolo de vida y energía.
Trayectoria personal e influencia del pasado
María Jesús de Frutos nació en Segovia y desde joven estuvo vinculada al arte. Aunque al principio tuvo que posponer su sueño de una formación artística profesional, continuó su aprendizaje en el taller de Nieves Solana, donde durante diez años perfeccionó diversas técnicas. En este periodo compaginó la enseñanza con la creación artística, y la primera venta de uno de sus cuadros en la exposición Fideipica fue un estímulo importante para continuar su camino como pintora.
La influencia de los recuerdos de la infancia es palpable en sus paisajes: muchas de sus obras remiten a vistas de Segovia, donde vivía frente al Alcázar. La artista destaca que fueron precisamente esas impresiones las que formaron su relación con la naturaleza y el color. En la exposición se pueden apreciar siluetas de lugares conocidos, así como elementos inspirados en viajes y vivencias personales.
Pruebas y energía creativa
La biografía de De Frutos también incluye momentos dramáticos. Uno de ellos está relacionado con el trabajo en el cartel de la película «Historia de un beso» del director José Luis Garci: de camino al taller sufrió un grave accidente, pero incluso entonces lo principal para ella fue salvar los materiales de trabajo. La artista subraya que el arte ayuda a sobrellevar los periodos difíciles — así, la serie de meninas y figuras femeninas nació durante la pandemia y tras la pérdida de su madre. A pesar de las pruebas personales, sigue creando imágenes vitalistas y busca transmitir al público una sensación de luz y esperanza.
Influencia y respuesta del público
Las obras de María Jesús de Frutos están marcadas por la influencia de maestros como Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Joaquim Mir, Goya y Velázquez. Sin embargo, su estilo sigue siendo original y fácilmente reconocible. La artista busca que los visitantes de la exposición experimenten la misma entrega emocional que ella siente al crear sus pinturas. Según explica, muchos asistentes cuentan que tras recorrer la muestra sienten una sensación de confort interior e inspiración.
La exposición «Celebración» estará abierta hasta el 9 de mayo. Los organizadores destacan que la muestra no es solo un evento artístico, sino también una invitación a mirar la vida con optimismo, a pesar de las dificultades y los cambios.












