
En Madrid se intensifica un conflicto en torno al cambio de operador del mayor centro de laboratorios, que da servicio a más de un millón de habitantes de la región. Una semana antes de la transferencia de la gestión al nuevo contratista —la empresa Quirónsalud— el antiguo operador, Ribera Salud, se enfrentó a la exigencia de despedir a los 249 empleados del laboratorio en San Sebastián de los Reyes. Quirónsalud tiene previsto contratar sólo a una parte del personal, pero ya sin conservar la antigüedad laboral ni los derechos asociados a ella.
Según El País, Ribera Salud se niega categóricamente a pagar indemnizaciones millonarias por el despido del personal y sostiene que Quirónsalud debe contratar a los trabajadores en las mismas condiciones anteriores. Como resultado, los empleados han quedado en una situación incierta: su futuro depende de las negociaciones entre los dos mayores actores del sector sanitario público-privado de Madrid.
Cambio de operador y riesgos para el personal
A partir del 1 de mayo, Quirónsalud se convierte oficialmente en el nuevo operador del laboratorio, tras ganar un contrato de cinco años por valor de 120 millones de euros. Sin embargo, hasta el momento las partes no han acordado los detalles de la transferencia y las autoridades regionales no han notificado a Ribera Salud la decisión final. En este contexto de incertidumbre, el personal del laboratorio prepara una protesta, temiendo despidos masivos y la pérdida de todos los derechos adquiridos.
La situación se complica por el hecho de que Quirónsalud ya ha publicado ofertas de empleo para los nuevos puestos y ha propuesto a empleados de otros de sus laboratorios trasladarse a este centro. Esto confirma la intención de la empresa de no mantener íntegramente el equipo anterior, sino de formar uno nuevo, lo que permitirá reducir los costes salariales y posibles futuras indemnizaciones.
Matices legales y posibles consecuencias
La cuestión del mantenimiento de los puestos de trabajo ante el cambio de operador está regulada tanto por la legislación española como por la europea, aunque las normativas permiten distintas interpretaciones. Si el convenio colectivo o las condiciones del concurso no obligan expresamente al nuevo contratista a asumir la plantilla, la empresa puede rechazar la subrogación automática de los trabajadores. El Tribunal Supremo de España ya había señalado antes que, si el nuevo operador dispone de sus propios recursos, tiene derecho a no incorporar al equipo anterior.
Desde el sindicato UGT advierten que un reemplazo brusco de todo el personal puede provocar fallos en el funcionamiento del laboratorio y retrasos en el procesamiento de análisis para seis hospitales de la región. Los trabajadores temen que el periodo de transición se prolongue y que la calidad de los servicios médicos se vea afectada.
Contexto e importancia del laboratorio
El centro de laboratorio en San Sebastián de los Reyes fue creado en 2008 como parte de un programa de privatización con el respaldo de las autoridades regionales. Atiende no solo al hospital local Infanta Sofía, sino también a otros cinco centros médicos repartidos por el norte y sur de Madrid. A lo largo de los años, Ribera Salud gestionó el laboratorio en formato de consorcio temporal junto a distintos socios.
El traspaso del laboratorio al control de Quirónsalud fue posible tras un nuevo procedimiento de licitación, cuyos resultados se publicaron en abril. La oposición en el parlamento de Madrid acusa a las autoridades de favorecer a Quirónsalud, empresa que ya gestiona varios de los principales hospitales de la región. El futuro del personal sigue sin resolverse y sólo podrá decidirse en los tribunales si las partes no llegan a un acuerdo.












