
El intento de establecer un nuevo récord para el BMW M2 en Sachsenring trajo desafíos inesperados para AC Schnitzer. A pesar de una potencia cuidadosamente ajustada y una suspensión personalizada, la primera vuelta terminó en decepción: los neumáticos Michelin Cup 2 R seleccionados, tomados del Mercedes-AMG GT Black Series, resultaron demasiado estrechos para las altas velocidades extremas en dos curvas clave. Como resultado, la parte trasera del vehículo perdía estabilidad y ni siquiera los nuevos ajustes lograron estabilizar el comportamiento del coupé. El resultado: el récord no se rompió y el equipo de AC Schnitzer no ocultó su descontento.
Sin embargo, el tiempo de 1:30,60 minutos seguía siendo impresionante en comparación con años anteriores. Hace diez años, una vuelta así habría bastado para entrar en el top cinco entre más de 800 vehículos probados. Pero el objetivo era otro: ver el ansiado “1:29” en el marcador. Tras analizar los errores, el equipo decidió revisar por completo el enfoque sobre la suspensión y los neumáticos, en busca de eliminar los puntos débiles identificados en pista.
Revisión técnica
Buscando el equilibrio ideal, AC Schnitzer recurrió a los especialistas de KW y sustituyó la antigua suspensión V3 por la V4 Clubsport de competición, con mayores opciones de ajuste y depósitos externos. Además, se instaló un kit de nuevos brazos traseros. También surgieron dificultades con la elección de neumáticos: los Michelin Cup 2 R de tamaño 305/30 R19 requerían una modificación importante de la carrocería, algo que no estaba previsto. El enfoque se dirigió entonces a una nueva opción: los Pirelli P Zero Trofeo RS, recién lanzados en las medidas adecuadas y ya probados por BMW en el récord del M2 CS en Nürburgring Nordschleife.
Se eligió la medida 295/30 R20 para las cuatro ruedas. Tras montarlas en llantas forjadas AC4 aligeradas de 10 pulgadas de ancho, resultó que los nuevos neumáticos apenas difieren en anchura de los Michelin Cup 2 R 305, pero no exigen modificar los pasos de rueda. La carrocería prácticamente no sufrió cambios, y el coche recibió un nuevo tono Fire Red, diferente al anterior Toronto Red. El motor se mantuvo: 560 CV y 650 Nm, sistema de escape deportivo y kit aerodinámico con detalles exclusivos Schnitzer completan el conjunto. Para aligerar peso se eliminó la banqueta trasera y se mejoró la refrigeración de los frenos.
Segunda oportunidad
El día de la nueva tanda, el calor en la pista añadió tensión. La vuelta de calentamiento con los desgastados Cup 2 R mostró que la nueva suspensión cambió por completo el carácter del M2: ahora el coche pasa los pianos suavemente, desaparecieron los rebotes y el sobreviraje en curvas rápidas. Tras una breve pausa y enfriamiento técnico, el equipo salió para la última sesión decisiva minutos antes del cierre del circuito.
El motor subía de vueltas con confianza y en la curva Omega desapareció cualquier atisbo de subviraje. Con los nuevos Pirelli el coche respondió con más precisión a la dirección y permitió acelerar antes a la salida de las curvas. El rápido giro derecho Waldmann ahora se tomaba a fondo y la frenada podía realizarse notablemente más tarde. A pesar de la velocidad, el piloto se sentía más tranquilo que nunca. Precisamente la combinación de la nueva suspensión y los neumáticos fue la clave del éxito, que finalmente quedó reflejado en el marcador: 1:29.79 minutos — el ansiado récord está logrado.
Impacto en el mercado
Este resultado situó al AC Schnitzer BMW M2 entre los treinta coches más rápidos del Sachsenring, compitiendo con más de 800 participantes. Este logro no solo consolidó la reputación del taller de tuning, sino que también demostró la importancia de una acertada optimización de la suspensión y los neumáticos para exprimir al máximo un deportivo de serie. Según RUSSPAIN.COM, este tipo de proyectos gana cada vez más popularidad entre los entusiastas que buscan combinar la fiabilidad de fábrica con ajustes personalizados. Además, el interés por los cupés modificados crece con la llegada de modelos como el Porsche 911 GT3 S/C, donde los ingenieros también sorprenden con soluciones innovadoras — puedes conocer más en el reportaje sobre las características inusuales del nuevo GT3 S/C.
AC Schnitzer es un taller alemán de tuning especializado en la personalización de automóviles BMW y MINI. La empresa destaca por su enfoque individualizado en la puesta a punto de la suspensión, el motor y la aerodinámica, además de su cuidado por los detalles tanto en el interior como en el exterior. A lo largo de los años, AC Schnitzer ha batido récords en circuitos europeos y sus proyectos suelen servir de referencia para otros talleres. En los últimos tiempos, el estudio ha apostado por incorporar tecnologías avanzadas y colaborar con fabricantes líderes de componentes, lo que les permite crear vehículos únicos tanto para circuito como para uso diario en carretera.












