
En Madrid se ha propuesto modificar el método de cálculo del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) para hacerlo progresivo y aumentar la carga fiscal sobre los grandes propietarios y empresas. Según informa El País, la iniciativa fue presentada en el Congreso por el partido Más Madrid a través de la plataforma Sumar y contempla la reforma de la ley de haciendas locales a nivel estatal.
La esencia de la propuesta es otorgar a los ayuntamientos el derecho de fijar diferentes tipos de IBI según el valor catastral de la vivienda. Actualmente, el impuesto se calcula con una tasa única para todos, independientemente del valor del inmueble. En Madrid es del 0,414%, en Barcelona — 0,66%, en Valencia — 0,57%. El nuevo sistema permitiría introducir escalas progresivas: cuanto mayor sea el valor del inmueble, mayor será la tasa del impuesto.
Un golpe a los grandes propietarios
Se presta especial atención a los grandes propietarios — los denominados «grandes tenedores». Según la ley vigente, se considera así a los propietarios de al menos 10 viviendas en un mismo municipio (o desde 5 en zonas de mercado tensionado). Más Madrid propone reducir este umbral a 4 inmuebles para que más propietarios queden sujetos al tipo incrementado. Para estos propietarios, el coeficiente del impuesto podría aumentar hasta 1,6 y para las personas jurídicas hasta 1,3. Si la propiedad pertenece a varias personas, el tipo incrementado se aplicará si más del 25% del inmueble no pertenece a personas físicas.
Según los autores de la iniciativa, esto debería reducir el atractivo de la especulación en el mercado inmobiliario y redistribuir la carga fiscal a favor de las familias habituales. El texto señala que los ayuntamientos podrán reducir el impuesto para los propietarios de viviendas económicas, sin perder ingresos gracias al aumento de la recaudación proveniente de inmuebles de alto valor.
Beneficios para las familias y restricciones para los arrendadores
Una parte importante de la reforma es la ampliación de beneficios para las familias monoparentales. Actualmente, el descuento del 90% en el IBI solo está disponible para familias numerosas. La nueva propuesta extiende esta medida también a las familias con un solo adulto. Además, si el impuesto del propietario aumenta por las nuevas reglas, este no podrá trasladarlo al inquilino: la prohibición de subir el alquiler estará vigente durante cuatro años tras el cambio de tarifa.
El tema del IBI progresivo ya se ha debatido en otras ciudades. Por ejemplo, en Barcelona, las autoridades consideraron la posibilidad de aumentar el impuesto para los propietarios de varias viviendas y solicitaron aclaraciones al Ministerio de Hacienda. Iniciativas similares ya habían surgido en el ámbito de Sumar, donde se proponía aumentar el impuesto para bienes con un valor catastral superior a 250.000 euros y aplicar tasas adicionales a los pisos turísticos en zonas de alta demanda.
Dificultades políticas y perspectivas
Para implementar la reforma será necesario modificar la ley estatal de financiación local, lo que solo es posible con el apoyo de la mayoría en el Congreso. En las circunstancias actuales, esto podría convertirse en un serio obstáculo para el gobierno de Pedro Sánchez. Al mismo tiempo, como señalan en Más Madrid, el sistema actual no permite diferenciar entre los propietarios de un y de quince pisos, lo que dificulta combatir la concentración de viviendas en pocas manos.
Las cuestiones de fiscalidad y regulación del mercado inmobiliario siguen siendo de las más sensibles en la capital española. Recientemente, Madrid fue escenario de una gran protesta contra la reducción de la financiación de la educación, reflejando también la tensión en la política social de la ciudad; puede encontrar más información en el reportaje sobre las protestas masivas en Madrid.
Referencia: el IBI es la principal fuente de ingresos propios de los ayuntamientos. Su cuantía depende del valor catastral, determinado por el Ministerio de Hacienda, y del tipo impositivo, fijado por las autoridades locales. En los últimos años, el tipo en Madrid se ha reducido cinco veces, lo que ha generado diferencias en los importes: para un residente de Vallecas el ahorro anual fue de 17 euros, mientras que para un propietario en Núñez de Balboa alcanzó los 400 euros.












