
En Cataluña se intensifica la lucha por la creación de un nuevo consorcio que debería gestionar junto a Madrid las inversiones en infraestructuras de la región. Las autoridades autonómicas y el partido Esquerra Republicana han intensificado las negociaciones para lograr que la iniciativa sea aprobada por el Congreso de los Diputados. La cuestión clave sigue siendo: ¿apoyará el proyecto Junts per Catalunya, sin cuyos votos el consorcio podría no obtener la aprobación?
Según informa El País, la víspera se celebró en Barcelona la presentación de la iniciativa con la participación de Cercle d’Economia, Pimec y la Cambra de Comerç. Los representantes del sector empresarial expresaron abiertamente su apoyo a la creación de un nuevo órgano y llamaron a buscar un compromiso entre las fuerzas políticas. Al mismo tiempo, en sus intervenciones se percibió un llamamiento velado a Junts, cuyos siete diputados pueden decidir el destino de la votación.
Presión empresarial
Los líderes de las organizaciones económicas subrayaron que los proyectos de infraestructuras no pueden quedar en un estado de incertidumbre. En su opinión, el consorcio permitirá aumentar la eficacia de las inversiones y garantizar una planificación a largo plazo para los próximos 20–30 años. En el debate participaron representantes de Pimec y la Cambra de Comerç, aunque Foment no estuvo presente en el encuentro.
La presidenta del Cercle d’Economia, Teresa Garcia-Milà, señaló que la creación del consorcio es un paso importante hacia adelante. Según explicó, alcanzar un nivel de ejecución de inversiones superior al 90% será considerado un éxito. En los últimos años, recordaron los participantes, en Cataluña este índice no ha superado el 50%, mientras que en Madrid se mantiene estable por encima del 100%.
La posición de Junts y la respuesta de Esquerra
El partido Junts per Catalunya aún no ha dado una respuesta definitiva. El portavoz de Junts, Josep Rius, declaró que considera innecesario el nuevo organismo e insiste en la transferencia directa de los fondos no utilizados del presupuesto de Cataluña. Según sus palabras, basta con transferir directamente los fondos que ya estaban previstos, pero no han sido gastados, a disposición de la Generalitat.
Desde Esquerra Republicana subrayan que el consorcio no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para abordar el problema crónico de la infrafinanciación de infraestructuras. El portavoz del partido, Isaac Albert, afirmó que Esquerra buscará el apoyo no solo de Junts, sino también de otras formaciones que respaldan al gobierno de Pedro Sánchez, incluyendo a Bildu y BNG.
Detalles de la iniciativa
El proyecto del consorcio prevé la participación equitativa del Estado y la Generalitat en la gestión de las inversiones. Entre sus funciones se encuentran la elaboración conjunta de un plan plurianual, la coordinación de organismos estatales, así como el control y la evaluación de la ejecución de los proyectos. Se espera que, tras la aprobación en el Congreso, el organismo se cree en un plazo de seis meses, y los detalles de su funcionamiento se definirán en unos estatutos independientes que serán acordados en una comisión bilateral.
Según El País, la iniciativa ya ha sido acordada entre el gobierno catalán y los ministerios de Economía y Transporte de España. Sin embargo, no se descarta que antes de la votación del 29 de abril se introduzcan cambios en el texto para atraer votos adicionales.












