
En Barcelona, en el foro internacional Global Progressive Movement, destacados socialdemócratas de Europa y del mundo presentaron varias iniciativas destinadas a combatir la desigualdad, la especulación en el mercado inmobiliario y a reforzar el control sobre las plataformas digitales. Según informa El País, los participantes del foro consideran que, sin medidas estrictas para regular las redes sociales y limitar la influencia de las grandes corporaciones, la democracia en Europa enfrenta amenazas graves.
Impuesto global y control de la riqueza
Una de las propuestas clave fue la iniciativa de establecer un impuesto global del 2% sobre las grandes fortunas. Los economistas que participaron en el debate están convencidos de que este paso permitiría recaudar hasta 250.000 millones de dólares al año, que podrían destinarse a reducir la brecha entre ricos y pobres. Según representantes de la Comisión Europea, el aumento de la desigualdad y el fortalecimiento de la ‘oligarquía’ ya están socavando los cimientos de la estabilidad social.
Vivienda y especulación: nuevas restricciones
La cuestión de la accesibilidad de la vivienda ocupó un lugar central en los debates. Representantes de ciudades como Barcelona y Ámsterdam insisten en la necesidad de financiación directa desde Bruselas para construir vivienda social y limitar las compras especulativas. En Países Bajos y Cataluña ya están en vigor medidas para frenar la adquisición masiva de inmuebles, y las autoridades de Barcelona planean dejar de conceder licencias para pisos turísticos en 2028 con el objetivo de devolver estas viviendas al mercado local. El alcalde de la ciudad subrayó que los apartamentos turísticos no aportan beneficios a la ciudad, sino que solo aumentan los ingresos de sus propietarios.
Agenda verde y reformas para la economía
La política económica, según los participantes del foro, debe pasar del énfasis en las especulaciones financieras al desarrollo del sector real y las tecnologías verdes. Los expertos instan a endurecer los requisitos a las empresas que siguen utilizando combustibles fósiles y apoyar proyectos de energías renovables. Las autoridades españolas ya han anunciado la creación del Consejo para la Economía del Bien Común, que comenzará a funcionar en verano de 2026 y elaborará nuevos enfoques para reformar la economía global sobre los principios de justicia, sostenibilidad y solidaridad.
Redes sociales, migración y feminismo
Se prestó especial atención al impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la opinión pública. Ministros y expertos señalaron que las plataformas digitales contribuyen a la difusión de desinformación y a la radicalización, mientras que las autoridades reaccionan tarde a estos desafíos. Se propone establecer obligaciones de transparencia y rendición de cuentas para los gigantes tecnológicos. En cuanto a la migración, los participantes del foro abogan por un cambio de enfoque: la migración debe considerarse una fuente de crecimiento económico y cohesión social, y no una amenaza. La ministra de Migraciones de España destacó que, gracias a nuevas medidas, se ha logrado reducir el número de entradas ilegales en un 50%.
Durante los debates también se abordaron otros temas relacionados con la justicia social. Representantes de movimientos juveniles y feministas insisten en la adaptación del lenguaje y de las herramientas para mantener el apoyo entre la juventud. Las autoridades de Nueva York, por ejemplo, ya están implementando principios de gestión feminista en el trabajo diario de las instituciones municipales.
Contexto: lucha por la vivienda y la experiencia de España
Los problemas de acceso a la vivienda y la lucha contra la presión inversora en el mercado inmobiliario siguen siendo relevantes para muchas ciudades de España. Como ya se señaló anteriormente en el material de RUSSPAIN, la crisis de la vivienda en Madrid ya se ha convertido en un símbolo de la confrontación entre residentes e inversores, y las autoridades buscan nuevas formas de proteger los derechos de los ciudadanos.












