
En Madrid estalló un conflicto en torno a los planes de las autoridades municipales de abrir un centro cultural con el nombre de Robert Capa en la casa de la calle Peironcely, 10, donde en 1936 se tomó una de las fotografías más famosas del fotoperiodista. Los herederos de Capa y el International Center of Photography (ICP) en Nueva York se opusieron al uso de su nombre para este proyecto, considerando que la iniciativa no está relacionada con la obra ni el legado del fotoperiodista.
Según El País, la ciudad adquirió el edificio histórico por 800 mil euros para evitar su demolición. Sin embargo, el concepto del futuro centro, propuesto por el ayuntamiento, no prevé actividades museísticas ni educativas vinculadas a la fotografía o la Guerra Civil. En su lugar, se planea organizar un espacio juvenil con talleres de pintura, teatro, música y literatura. Como resultado, el ICP prohibió oficialmente el uso del nombre de Robert Capa para este lugar.
Reacción de los herederos y expertos
La directora del ICP, Cynthia Young, afirmó que el proyecto del ayuntamiento no tiene relación con Capa ni con su contribución al fotoperiodismo. Destacó que, en todo el mundo, los lugares que llevan el nombre de Capa están ligados a la fotografía y la memoria de la guerra, y que el proyecto madrileño no cumple con estos criterios. Según ella, la ciudad pierde la oportunidad de crear un espacio único capaz de atraer turistas y convertirse en un punto de referencia para investigadores y aficionados a la historia.
También hubo críticas por parte de expertos extranjeros. El director del Museo de Historia de Leipzig, Anselm Hartinger, señaló que en Alemania la experiencia de aprovechar el legado de Capa con fines educativos y culturales ha sido exitosa. Subrayó que centros de este tipo pueden convertirse en elementos importantes de la memoria cultural y el turismo, si su concepto gira en torno a la fotografía y el contexto histórico.
Posición del ayuntamiento y planes futuros
A pesar de las protestas, las autoridades de Madrid tienen la intención de ejecutar el proyecto tal como fue planteado. El centro, con una superficie de 400 metros cuadrados, debería abrir en 2028 tras una amplia remodelación. Según los representantes del ayuntamiento, el objetivo principal es apoyar a niños y adolescentes de grupos socialmente vulnerables, y no crear un museo ni un centro de investigación sobre la Guerra Civil.
Anteriormente, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática consideró la posibilidad de declarar la casa como lugar de la memoria, pero finalmente descartó esa idea. Como resultado, el edificio histórico se utilizará para programas culturales y educativos no relacionados directamente con el nombre de Capa.
Contexto histórico
La casa en la calle Peironcely, 10, se hizo famosa gracias a una fotografía de Robert Capa publicada en The New York Times en 1936. La imagen simbolizaba el sufrimiento de los civiles en Madrid durante los primeros bombardeos aéreos. La plataforma ciudadana Peironcely, 10, que reúne a vecinos y representantes del mundo cultural, luchó durante mucho tiempo por la conservación del edificio y la creación de un espacio memorial en su interior. Sin embargo, sus propuestas no fueron respaldadas por las autoridades municipales.












