
En Sevilla, en el recinto de la Fundación Cajasol, se hizo un anuncio inesperado: César Rincón, uno de los toreros más reconocidos de las últimas décadas, regresa a los ruedos. A sus 60 años, planea reaparecer en una serie de ‘corridas’ con un formato especial que él mismo denomina ‘precolombinas’. Según Rincón, estas actuaciones están pensadas para un público amplio y buscan convertirse en un símbolo de la universalidad de la tradición taurina.
La razón de su regreso es la situación en Colombia, donde próximamente entrará en vigor la prohibición de las corridas de toros. Rincón subraya que su decisión no responde a motivos económicos, sino al deseo de dejar un legado y apoyar una tradición que, según él, ha definido el modo de vida de muchas generaciones. Su ejemplo a seguir ha sido Antoñete, quien también reapareció en los ruedos en edad madura; la decisión definitiva la tomó tras el festival del 12 de octubre, organizado por Morante en honor a Antoñete en la plaza madrileña de Las Ventas.
Al proyecto se sumó el manager mexicano Guillermo Chapas, quien acompañará a Rincón en esta nueva serie de presentaciones. La preparación para el regreso ha sido todo un reto para el torero: según cuenta, ha logrado recuperar la forma física que le permite volver a ponerse el traje con el que se despidió del público español hace casi dos décadas en la plaza de Barcelona junto a José Tomás. La última actuación oficial de Rincón fue en febrero de 2008 en Bogotá, donde toreó en dúo con Enrique Ponce.
Por ahora, no se revelan las fechas exactas ni los lugares de las nuevas “corridas” en Colombia; Rincón explicó que esto se debe al deseo de no generar presión adicional sobre los organizadores. Solo se ha confirmado su participación en el festival de Istres (Francia), del que ya se sabía previamente. Durante su intervención en Sevilla, el torero también lamentó que la Fundación Toro de Lidia, a pesar de sus proyectos significativos, no haya intentado apoyar a Colombia durante el periodo de prohibición.
Rincón es una figura muy conocida no solo en España, sino también en Francia y Latinoamérica. Su regreso genera interés no solo entre los aficionados a la tauromaquia, sino también en el ámbito cultural, donde el debate sobre las tradiciones y su futuro sigue vigente. En este contexto, cabe recordar cómo en España se debatió recientemente sobre el papel de los lazos culturales con Latinoamérica con motivo de la entrega del premio Cervantes, tema abordado en el reportaje sobre la ceremonia en Alcalá de Henares: premios literarios y puentes culturales entre países.












