
La mañana del viernes salió de Madrid hacia Burgos una caravana poco habitual: 40 autobuses urbanos azules de la EMT fueron cedidos por la capital a la región vecina después de que un incendio destruyera casi la mitad de la flota de autobuses de Burgos. La decisión de transferir temporalmente los vehículos se tomó ante la aguda escasez de autobuses provocada por el incendio nocturno en el depósito, que calcinó 39 unidades.
La entrega de los autobuses tuvo lugar en el centro de EMT en Sanchinarro, donde el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, realizaron una ceremonia conjunta. Todos los autobuses recibieron una señalización especial: en las lunas traseras se añadió la inscripción “Madrid con Burgos” enmarcada en un corazón. Para trasladar los vehículos a Madrid llegaron 45 conductores voluntarios desde Burgos, que, escoltados por la Guardia Civil, llevaron la caravana por la autopista A-1. Ya al mediodía, los primeros 25 autobuses llegaron a la ciudad y el resto lo hizo a lo largo del día.
Consecuencias del incendio
El incendio en el depósito de Burgos tuvo lugar el martes a primera hora de la mañana y se propagó rápidamente por las instalaciones donde estaban los autobuses. Como resultado, 39 vehículos quedaron totalmente destruidos y un trabajador municipal fue hospitalizado por intoxicación por humo. Según el ayuntamiento, de los 75 autobuses de la flota municipal, solo quedaron operativos 31. Esto obligó a las autoridades a suspender seis rutas y modificar los horarios del resto de líneas.
Las causas del incendio aún no se han determinado: la investigación continúa y la policía trabaja en el lugar. Las pérdidas se estiman en más de 20 millones de euros, cifra comparable al presupuesto anual de inversiones de la ciudad. Parte de los autobuses destruidos eran alquilados, lo que reduce ligeramente el daño total, aunque la recuperación de la flota requerirá tiempo y gastos adicionales.
Solución temporal y apoyo
En las primeras horas tras el incidente, las autoridades de Burgos pidieron ayuda a otras ciudades. Respondieron no solo municipios de Castilla y León, sino también ciudades como Palma de Mallorca, Santander y Elche. Sin embargo, fue Madrid quien proporcionó el mayor número de vehículos y equipos auxiliares: junto a los autobuses, a Burgos llegaron dos furgonetas de servicio, un vehículo de respuesta rápida y una grúa, además de un equipo técnico de seis especialistas.
El alcalde de Madrid subrayó que la cesión de los autobuses no afectará al funcionamiento de EMT en la capital: parte de estos vehículos se utilizaban anteriormente como reserva durante las obras de renovación de la línea 6 de metro. El plazo de alquiler se ha fijado en seis meses, tras lo cual las partes estudiarán la posibilidad de prorrogar el acuerdo. Como señaló Cristina Ayala, los nuevos autobuses cuestan alrededor de 600.000 euros cada uno y las entregas pueden tardar meses debido a la limitada oferta en el mercado.
Contexto y reacción
La situación en Burgos se ha convertido en uno de los problemas de transporte más graves de la región en los últimos años. Las autoridades se ven obligadas a buscar soluciones urgentemente para evitar un colapso del transporte. Según el ayuntamiento, próximamente se convocará un concurso para el alquiler de nuevos autobuses, y de forma temporal la ciudad utilizará vehículos proporcionados por Madrid. Como señala russpain.com, incidentes similares con la infraestructura de transporte ya han sido objeto de debate en otras regiones, por ejemplo, en el caso de la ausencia de alerta sobre la catástrofe en Valencia, las preguntas sobre la actuación de las autoridades también quedaban sin respuesta.











