
En los barrios residenciales de Vallecas, Madrid, esta semana se han colocado siete nuevas stolpersteine: piedras conmemorativas en honor a vecinos deportados durante la Segunda Guerra Mundial a campos de concentración nazis. Cada piedra está instalada frente a la vivienda donde residió la víctima y recoge su nombre, fecha de nacimiento y destino. El proyecto, impulsado por activistas ciudadanos y respaldado por las autoridades locales, subraya la importancia de preservar la memoria histórica en el entorno urbano.
Nombres y direcciones de la memoria
Entre los homenajeados figura Esteban Díaz Baides, ingeniero del ejército republicano, arrestado en 1940 y fallecido en Gusen en 1942. Sus nietos y bisnietos estuvieron presentes en la colocación de la piedra en la calle Mendívil, 7, donde vivía antes de su detención. Las piedras conmemorativas también están dedicadas a Arturo Mera Vives, cuya memoria ha sido preservada por una librería local, y a Julián Fernández López, el único de los siete que sobrevivió al cautiverio en Mauthausen. Completan la lista Manuel Masiá Valdés, José Chávez Ugarte, Alejo Gutiérrez Sebastián y Ramón Gallego Alarilla. Sus historias están vinculadas a distintas direcciones de Vallecas, donde ahora los transeúntes pueden detenerse y leer sus nombres.
Iniciativa ciudadana y el papel del artista
La instalación de stolpersteine en Madrid fue posible gracias al trabajo de los activistas Isabel Martínez y Jesús Rodríguez, quienes desde hace varios años se dedican a recopilar información, coordinarse con las familias y gestionar la documentación. En total, ahora hay 119 de estas piedras en la capital. El autor del proyecto es el artista alemán Gunter Demnig, que vino personalmente a Madrid para la colocación de los nuevos memoriales. En toda Europa ya se han instalado unas 124.000 stolpersteine, y cada una de ellas es un recordatorio de los destinos de las personas que sufrieron bajo el nazismo.
Память и вопросы к власти
Pese al respaldo de los consejos de distrito, los activistas señalan que, a nivel autonómico o municipal, el trabajo memorialístico sigue siendo en muchos casos tarea de entusiastas. En concreto, aún no existe una placa conmemorativa en el edificio de la Real Casa de Correos, sede durante el franquismo de la Dirección de Seguridad, donde se practicaban torturas. El papel de las autoridades en la preservación de la memoria histórica sigue siendo un asunto pendiente, aunque las iniciativas ciudadanas continúan ampliándose.
Contexto y significado
La instalación de stolpersteine en Vallecas forma parte de un movimiento paneuropeo para conmemorar la memoria de las víctimas del nazismo. Estas piedras conmemorativas pasan a ser parte del entorno urbano, recordando capítulos trágicos de la historia e involucrando a los vecinos en un diálogo sobre el pasado. Iniciativas similares encuentran eco en otras regiones de España, donde la memoria histórica y las cuestiones de represión siguen siendo relevantes. Cabe destacar que el interés por la memoria de las víctimas de la represión se manifiesta también en otros ámbitos: por ejemplo, recientemente se debatió una iniciativa para la rehabilitación de un maestro acusado erróneamente durante el régimen de Franco, tal como se mencionaba en el artículo sobre el examen del caso Cipriano Salvador en el Congreso.












