
En Boadilla del Monte, a solo 25 minutos del centro de Madrid, se encuentra la singular segunda residencia de Alaska y Mario Vaquerizo. La casa, que la pareja denomina su «hogar de descanso», se ha convertido en un claro ejemplo de cómo los vínculos personales y los gustos pueden transformar un espacio. Anteriormente, esta propiedad perteneció a Bibiana Fernández, y fue gracias a ella que los artistas tuvieron la oportunidad de adquirir una parcela de unos 2000 m² con un amplio jardín.
Según destaca la revista «¡Hola!», tras la compra Alaska y Mario Vaquerizo realizaron una reforma integral. Como resultado, la casa adquirió una marcada personalidad: en la planta baja se incorporó una galería dedicada al artista Fabio McNamara, y las paredes de las distintas habitaciones ahora están pintadas en colores intensos como azul, rosa y amarillo. En la decoración se combinan muebles de madera, azulejos de distintos colores y numerosos recuerdos de viajes, lo que resalta el estilo ecléctico de sus propietarios.
La temática mexicana ocupa un lugar especial en la decoración, país donde nació Alaska (Olvido Gara). En la casa se pueden ver elementos que evocan la cultura mexicana, así como objetos adquiridos tanto en subastas como en mercadillos. Según Alaska, para ellos es importante mezclar objetos costosos y sencillos: en el dormitorio hay una lámpara de Durán y, junto a ella, piezas que apenas cuestan unos pocos euros.
El espacio exterior también desempeña un papel importante: un gran jardín con una variedad de plantas que Alaska cuida personalmente, una amplia terraza y una zona para comer al aire libre. Aquí también se encuentra la piscina, que a menudo se convierte en el centro de reuniones con amigos y familiares. Este enfoque en la organización del espacio distingue a esta casa de otras residencias conocidas en los alrededores de Madrid.
El interés por las casas inusuales de celebridades en España se mantiene siempre alto. Por ejemplo, en Barcelona llamaron la atención las colas y el ambiente festivo durante Sant Jordi, cuando los habitantes de la ciudad visitaron masivamente nuevos espacios y puntos de venta; puede encontrar más detalles sobre esto en el artículo sobre las colas récord y las nuevas zonas de la festividad de Sant Jordi.












